Es un debate constante en estos tiempos cuando se habla de abastecer alimentos a toda la población mundial presente y futura, y es que las cifras siempre han causado revuelo; estas, en la mayoría de las veces, son un punto constante para la justificación de la agricultura más devastadora de las últimas décadas y comprobada científicamente como una principal causante del cambio climático; esta, que por ser súper intensiva no puede durar más que unas décadas más mientras dure el petróleo, del que depende enteramente.
Dentro de este debate de abastecer a la población de alimentos, surge para muchos, la interrogante de lo que está pasando en estos momentos, es importante saber cómo estamos organizados los seres humanos en la actualidad con respecto al abastecimiento de alimentos en el mundo porque partiendo de esto podremos conocer nuestras fallas y mejorar la calidad de vida de nuestras futuras generaciones; por tanto, empiezan a surgir preguntas que buscan encontrar el contexto actual.
En primer punto se debe analizar si el modelo de agricultura que domina contemporáneamente, ha funcionado bien para los propósitos que estaba y “esta” destinada; desgraciadamente las cifras que ha arrojado hasta el momento son tristes. Según el fondo de desarrollo de Noruega, más de un millón de personas sufre hambre permanentemente y el 75% de ellas son productoras de alimentos, esto presenta una gran ironía, ¿Cómo puede ser posible que las personas que están en contacto directo con el alimento, que lo producen, que lo cosechan y venden, son las personas que más hambre sufren? Y es que del hambre surge el vínculo directo con la pobreza, casi la mitad de la población mundial (3 mil millones) son pobres, la mayoría vive en áreas rurales y están ligadas a la agricultura y otras formas de producción alimentaria.
Entonces….¿Realmente hace falta el alimento?, ¿Es viable seguir con los patrones actuales?, ¿Podremos comenzar a ayudar, cambiando nuestros hábitos?, ¿Está fallando la producción, o el hombre? estas serán preguntas que solo usted podrá responderse.
Referencias bibliográficas
Toledo, A. 1998. Economía de la Biodiversidad. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. México D.F., México. 209p disponible en línea en http://www.ambiente.gov.ar/infotecaea/descargas/toledo02.pdf
Fondo de Desarrollo Utviklingsfondet. 2010. Un futuro alimentario viable. Oslo, Noruega. 66 p disponible en línea en www.moreandbetter.org/file_download/.../future-esp-web-print.pdf
Comisión de derechos humanos del estado de México. 2011. DH magazine. Desperdiciar, un tema con grandes complicaciones 16 p. Estado de México. México.